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¿En dónde está la Prefectura de Shizouka?

¿Por qué té verde?

Por qué elegir el té verde

Durante miles de años, los asiáticos han proclamado que el té verde es bueno para la salud, no sólo mental sino también física. Desde hace poco, la ciencia ha sido capaz de investigar esas afirmaciones aislando componentes del té verde y evaluándolos en experimentos de laboratorio.

La curiosidad sobre los efectos del té verde en la salud humana surgió por primera vez en los años 70. Los epidemiólogos se dieron cuenta de que las personas que vivían en la Prefectura de Shizouka, un área en el centro de Japón en donde se cultiva y se consume el té verde en grandes cantidades, tenían una tasa de mortalidad mucho más baja de cáncer de estómago, que era y aún es la causa de muerte más importante en Japón.

Cuando los científicos comenzaron a estudiar a los residentes de la Prefectura de Shizouka, se sorprendieron al descubrir que no solamente tenían menos muertes por cáncer de estómago, sino que sus tasas de mortalidad de todos los tipos de cáncer eran significativamente más bajas.

Curiosos y emocionados, los científicos llevaron a cabo exhaustivos estudios de la población. La única y más importante diferencia que pudieron encontrar fue que las personas que vivían en la Prefectura bebían más té que las personas que vivían en áreas con tasa de cáncer más alta.

Todos beben té verde en Japón. Pero realmente beben cantidades mayores de té verde en la Prefectura de Shizouka, ya que allí se cultivan acres y acres de té, prácticamente en los patios de las casas. Esta fácil acceso contribuye a que prácticamente beban durante todo el día. El agua está siempre hirviendo y sólo toman unas hojas de té verde y la agregan a la tetera para refrescar la bebida.

Cuando estudiaron a las personas que beben té negro en todo el mundo, los científicos no encontraron los mismos efectos protectores contra el cáncer que encontraron en Shizouka. “Pero, ¿por qué no?”, se preguntaron. ¿Qué tenía el té verde que no tenía el té negro? La respuesta era clara-- más catequinas, o EGCG, el antioxidante exclusivo del té verde. Las catequinas aparecen en más del 30% del peso de las hojas secas del té verde, pero en solamente el 3-10% del té negro. Por ello, los científicos volvieron a sus laboratorios con la convicción de probar (o refutar) la teoría sobre que las catequinas en el té verde eran las sustancias milagrosas que ayudaban a prevenir el cáncer.

Para poder utilizar la hoja de té verde con máxima eficiencia en las pruebas, los investigadores usaron un proceso científico para extraer las catequinas (antioxidantes) y condensarlas en un polvo. Este extracto puede mezclarse con alimentos o agua potable. Debido a que las catequinas, o antioxidantes, fueron los primeros componentes en ser aislados y estudiados, se han llevado a cabo miles de estudios sobre sus efectos psicológicos. Los resultados han sido increíbles. Se demostró que el té verde protege contra muchas de las enfermedades más peligrosas y mortales que asedian a la humanidad hoy. Y no importa cuanto té verde beba, no existe literalmente ningún efecto colateral.